MATRIZ DE LOS TIEMPOS

MATRIZ DE LOS TIEMPOS

1-2 horas

Individual / Colectiva

Combinar con:

Los hábitos son conductas que repetimos regularmente sin reflexionar o con muy poca reflexión. Son comportamientos fruto de la costumbre, rutinas más aprendidas que innatas. Hay de muchos tipos: hábitos físicos, sociales, mentales, afectivos, saludables…. Además estos pueden ser beneficiosos o nocivos para nuestras vidas. ¿Te has parado a pensar cuáles de tus hábitos te ayudan a poner mejor la vida en el centro y cuáles te dificultan más esta tarea? ¿Sabes cómo afectan estos a las vidas de otras personas con las que te relacionas? Por ejemplo, esa costumbre de poner alarmas en el móvil a todas horas, o de echar un vistazo rápido al correo electrónico antes de acostarte, ¿es igual de beneficiosa para todas las personas a las que afecta?

La herramienta Habitomatrix se trata de una matriz en la que se combinan nuestros hábitos con el impacto que éstos tienen sobre nosotras y sobre las personas de alrededor. Ofrece un esquema detallado que te que ayuda a identificar rutinas y a delimitarlas, colocándolas en un cuadrante concreto. A partir de ahí vas a poder distinguir de manera más eficaz las rutinas ventajosas de las perjudiciales. Podrás decidir cuáles deseas mantener y cuáles es preferible que sean modificadas, incluso suprimidas.  Porque… no te agobies, nadie nace con ellos: los hábitos se adquieren y del mismo modo que se aprenden, se pueden desaprender llegado el caso.

Semestral o anualmente.

Aprovecha los momentos en los que arranca un nuevo curso, comienzas una nueva temporada, vuelves de vacaciones o te planificas el año. También se aconseja utilizar esta herramienta cuando alguno de los hábitos en activo te han llevado a una situación de riesgo y existe la necesidad de introducir modificaciones.

  • Actitud positiva y constancia.
  • Alternativa a la ficha: hacerlo en el suelo, ocupando físicamente los propios hábitos. Para ello móntate una matriz sobre el piso con tiza, cinta de carrocero o similar, para que luego puedas quitarla fácilmente. Esta recreación física de la Habitomatrix está especialmente recomendada para su uso colectivo, en grupo.
  • Date premios, para tí y para todas tus compañeras, cuando consigas/consigáis cambiar alguno de los hábitos más nocivos.
  1. Decídete por hacerlo en papel, sobre la ficha o en el suelo. Haz una lista de tus hábitos manifiestos, de aquellos que estén relacionados con la vida y tu proyecto emprendedor, tanto si son positivos como negativos.
  2. Una vez identificados estos hábitos, señala a las personas a las que afectan y que son, en primer lugar, tú misma, y después clientes, amigas, pareja, familia, socias, colaboradoras, proveedoras… Este listado variará en cada caso.
  3. Coloca cada hábito en ejecución en uno de los cuatro cuadrantes. Para ello debes contemplar el impacto que ejerce sobre tí y sobre los demás. Por ejemplo, la costumbre de dejar post-its pegados en cualquier esquina, te afecta a ti, que te ayuda a recordar cosas importantes, pero también a las personas con las compartes espacio de vida o de trabajo.
  4. Una vez colocados todos los hábitos en la Habitomatrix dale todavía una repensada, haz otra ronda para comprobar de que tienes todos los hábitos bien colocados, o si queda alguno que deberías cambiar de cuadrante.                                    
  5. Cuando tengas esta matriz visible, bien palpable, llega el momento de elegir cuál o cuáles vas a modificar, mantener o eliminar.
  6. Para ello elabora un plan de acción, con tareas concretas, que tengas simpre a mano y puedas revisar con frecuencia. Por ejemplo, para conseguir cambiar el hábito de acumular y acumular papeles en tu escritorio, oblígate cada día a salir de la oficina despejando al menos un 25% de la superficie de la mesa. Si lo consigues, la semana que viene intenta dejar despejado el 50% y continúa así, aumentando poco a poco el ritmo, siempre dentro de tus posibilidades.
  7. A medida que vayas consiguiendo introducir modificaciones en tus hábitos, ¡prémiate con lo que desees! Te lo mereces.

Uno a uno. No te sobrecargues con querer cambiar todos los hábitos de golpe.  No va a funcionar. Vete despacio y uno a uno, midiendo en cada momento hasta dónde puedes llegar. Cambiar de hábitos es todo un reto, un estado de conciencia que requiere mucha habilidad, fuerza y práctica. Al mismo tiempo, es una actividad muy grata, puesto que conseguir cambiar los hábitos más inútiles o perjudiciales supone grandes satisfacciones y libera mucho a las personas que lo practican.

Ayuda externa. El proceso puede llegar en algunos casos a ser extremadamente arduo. En tales circunstancias puede ser necesario pedir ayuda, profesional o no, pero que sepa estar a nuestro lado y nos acompañe en la evolución.

Inteligencia colectiva. En Internet encontrarás cantidad de blogs con consejos e incluso aplicaciones móviles que te servirán para el cambio de hábitos. Introduce en un buscador “cómo cambiar de hábitos……” y encontrarás todo un universo variopinto de ideas de todos los colores. Unas te servirán y otras no. También puedes apoyarte en Internet para contar cómo lo has conseguido tú, cuál ha sido tu estrategia y qué resultados te ha dado. Compartir este tipo de experiencias puede beneficiar a otras personas, lo cual influirá positivamente en tu bienestar y tu autoestima.

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